miércoles, 8 de marzo de 2017

10 ESTRATEGIAS BASADAS EN LA EVIDENCIA QUE TODO MAESTRO DEBERÍA CONOCER (I)

Barak Rosenshine es profesor emérito de psicología educativa en el Colegio de Educación de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. Distinguido investigador, ha pasado gran parte de las últimas cuatro décadas identificando las características de una enseñanza eficaz. Comenzó su carrera como profesor de historia de la escuela secundaria en las escuelas públicas de Chicago. Esta es la primera parte (de un total de 10) en la que explica diez estrategias basadas en la evidencia mediante las cuales hacer una instrucción directa en el aula sumamente eficaz.

1- COMIENCE UNA LECCIÓN CON UN BREVE REPASO DE APRENDIZAJE PREVIO: LA REVISIÓN DIARIA PUEDE FORTALECER EL APRENDIZAJE PREVIO Y PUEDE CONDUCIR A UN RECUERDO FLUIDO.


Resultados de la investigación

El repaso diario es un componente importante de la instrucción. La revisión puede ayudarnos a fortalecer las conexiones entre el material que hemos aprendido. La revisión del aprendizaje previo puede ayudarnos a recordar palabras, conceptos y procedimientos sin esfuerzo y automáticamente cuando necesitemos ese material para resolver problemas o para entender nuevo material. El desarrollo de la experiencia requiere miles de horas de práctica, y el repaso diario es un componente de esta práctica.

Por ejemplo, la revisión diaria fue parte de un exitoso experimento de matemáticas en la escuela primaria. Los maestros en el experimento fueron enseñados a pasar ocho minutos cada día repasando. Los maestros usaron este tiempo para revisar la tarea, repasar los problemas donde había errores y practicar los conceptos y habilidades que necesitaban para automatizarlos. Como resultado, los estudiantes en estas aulas tuvieron mayores puntajes de logros que los estudiantes de otras aulas.

La práctica diaria del vocabulario puede conducir a ver cada palabra practicada como una unidad (es decir, ver la palabra entera automáticamente en lugar de como letras individuales que tienen que sonar y ser mezcladas). Cuando los estudiantes ven las palabras como unidades, tienen más espacio disponible en su memoria de trabajo, y este espacio ahora puede ser usado para la comprensión. La solución matemática de problemas también se mejora cuando las habilidades básicas (adición, multiplicación, etc.) son superadas y se vuelven automáticas, liberando así la capacidad de memoria de trabajo.

En el aula

Los maestros más efectivos en los estudios de instrucción en el aula comprendieron la importancia de la práctica y comenzaron sus lecciones con una revisión de cinco a ocho minutos del material previamente cubierto. Algunos profesores revisaron vocabulario, fórmulas, eventos o conceptos aprendidos anteriormente. Estos maestros proporcionaron una práctica adicional sobre los hechos y habilidades que se necesitaban para que el recuerdo se volviera automático.

Las actividades eficaces de los maestros también incluyeron revisar los conceptos y habilidades que eran necesarios para hacer los deberes, hacer que los estudiantes corrigieran los papeles de los demás y preguntar sobre los puntos en los que los estudiantes tuvieron dificultades o cometieron errores. Estas revisiones aseguraron que los estudiantes tuvieran una comprensión firme de las habilidades y conceptos que serían necesarios para la lección del día.

Los maestros efectivos también revisaron los conocimientos y conceptos que eran relevantes para la lección de ese día. Es importante que un profesor ayude a los estudiantes a recordar los conceptos y el vocabulario que serán relevantes para la lección del día porque nuestra memoria de trabajo es muy limitada. Si no revisamos el aprendizaje anterior, tendremos que hacer un esfuerzo especial para recordar el material antiguo mientras aprendemos material nuevo, y esto nos dificulta aprender el nuevo material.

La revisión diaria es particularmente importante para el material de enseñanza que se utilizará en el aprendizaje posterior. Algunos ejemplos incluyen la lectura de palabras a la vista (es decir, cualquier palabra que sea reconocida por un lector automáticamente), gramática, hechos matemáticos, cálculo matemático, factorización matemática y ecuaciones químicas.

Al planificar la revisión, los maestros podrían considerar qué palabras, hechos matemáticos, procedimientos y conceptos deben ser automáticos y qué palabras, vocabulario o ideas necesitan ser revisadas antes de que comience la lección.

Además, los maestros podrían considerar hacer lo siguiente durante su revisión diaria:

• Corregir los deberes.

• Repasar los conceptos y habilidades que se practicaron como parte de los deberes.

• Preguntar a los estudiantes sobre los puntos donde tuvieron dificultades o cometieron errores.

• Revisar el material donde se cometieron errores.

• Revisar el material que necesite muchísimo aprendizaje (es decir, las habilidades recién adquiridas deben practicarse mucho más allá del punto de maestría inicial, lo que conduce al automatismo).

INFORME ORIGINAL EN INGLÉS:  http://www.ibe.unesco.org/fileadmin/user_upload/Publications/Educational_Practices/EdPractices_21.pdf

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